jueves, 5 de septiembre de 2024

De la dependéncia a la independencia...


 Va a ser que nó.... 

Este título lo guardé como borrador en abril de 2023 y no escribí ni publiqué ningúna entrada al respecto.

Desde entonces hasta el día de hoy seguimos, si nó igu
al, entonces aún peor en cuanto a la deseada independencia del Estado Español.

La mayoría independentista conforme al referendum de 2017 con 1,2 millones de ciudadanos a favor, sin duda, no sólo se mantiene sino seguramente habrá aumentado gracias, no al esfuerzo de los partidos politicos independentistas, sino tan sólo al continuado atropello de los estamentos judiciales y el gobierno de España, 

En cambio, los partidos políticos han conseguido dinamitar aquella mayoría de escaños supuestamente independentistas  del 52% en el parlamento catalán demostrando, una vez más que la consecucion de la independencia es para los partidos nada más que un señuelo para que los electores ilusos les dén su apoyo y así se puedan perpetuar en el poder. Tan lejos ha llegado éste afán por seguir conservando sus prebendas que incluso ERC haya pactado contra natura y sin duda en contra de sus electores independentistas dar apoyo a la investidura del candidato del PSC, otorgandole así la mayoría suficiente para gobernar Cataluña con perspectiva autonomísta (por no decir colonialista).

Casi no nos puede ir peor. Los medios de comunicación y los bots unionistas dan saltos de alegría y lanzan las campanas al vuelo, pregonando que el procés se había acabado, ya no hay independentistas y todo va bien y viento en popa en Cataluña.

Un caso aparte es el MHP Puigdemont que desde el exilio hace incursiones en la política catalana, como si de una película de suspense se tratara, apareciendo y desapareciendo sin dejar rastro a pesar de ser perseguido por 600 policias y desafiando el aparato judicial del gobierno español. Es el último bastión de esperanza por desencallar la actual situación de calma tensa y desorientación de los independentistas.

Me temo que acabará como redentor en la cruz y sólo en algún futuro podrá ser reconocida su valiosísima labor en la defensa de una Cataluña libre.

En la actualidad, si no queremos ser dominados por la fuerza de tanques y grises funcionarios mesetarios, creo que no queda opción más que :

1) ir convenciendo a los inmigrantes españoles de las bondades de la independencia, - más que nada en el ámbito económico -.  haciendo un poco la vista gorda en relación con la cultura y el idioma - (por ahora)

2) Consumir de forma consciente y consecuente productos y servicios catalanes.

3) Apoyar a las entidades catalanistas civiles (no políticas)

4) Boicotar, o al menos dificultar , toda tramitación burocrática relativa al gobierno central.

5) No contestar nunca en castellano , evitar la publicidad y  telemarketing del exterior, o de multinacionales con sede fuera de Cataluña.

6) A nivel político, requerir la creación de las infraestructuras nacionales catalanas sin dilación.

a) aeropuertos, puertos y ffcc gestioandos por la Generalitat

b) "financiación singular" - o como lo quieran llamar, en tanto que las finanzas públicas sean integramente gestionadas y controladas por la hacienda catalana

c) creación del banco central de Cataluña, a través del cual se gestionarían todos los presupuestos y flujos financieros 

d) Orientar a las fuerzas del órden catalanas de acatar única y fielmente las disposiciones que emanen de la Generalitat catalana.

e) Sanidad y educación 100% administrado por Cataluña - y en catalán - sin ingerencias exteriores.

 

Cuando todos éstos parámetros se hayan cumplido,  podremos - si conseguimos algún apoyo exterior -, intentar declarar la independencia, sin demasiado temor  a sucumbir al embate del Estado dominante, aunque, pensandolo bien, quizas con todos los aspectos  arriba mencionados cumplidos ya no nos haga falta la independencia..

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